Punto de Partida
Presentación y antecedentesEl aprendizaje de lenguas extranjeras me ha acompañado a lo largo de mi vida. Recuerdo que el nacimiento de mi interés por los idiomas, comenzó a los seis años de edad cuando, de la Ciudad de México, me mudé con mi familia a vivir al estado de Sonora en el noroeste de México y que hace frontera con los Estados Unidos de América. Ahí me di cuenta de que quería aprender inglés. En mis oídos sonaba muy bonito y diferente ese idioma que se solía hablar en algunos lugares y del cual yo no entendía nada.
Soy Marielle Quintero Zepeda, mexicana y desde hace diez años también holandesa. Tengo treinta y cuatro años de edad, estoy casada con holandés y juntos tenemos unas mellizas de seis años. Radicamos en Panamá por su trabajo desde el 23 de mayo de 2015. Antes de Panamá estuvimos un año y nueve meses en São Paulo, Brasil. Antes de Brasil vivimos cuatro años en Moscú, Rusia, lugar en donde nuestras hijas nacieron. Antes de Rusia vivimos siete años en Eindhoven, Países Bajos.
Aprendí el idioma neerlandés y a los dos años de haber llegado a Holanda decidí cursar la carrera de Maestro de Español en la Hogeschool van Utrecht, y así lo hice, del 2004 al 2008 estudié la carrera y llevé a cabo mis prácticas en diferentes escuelas secundarias. Tuve una profundización en el tema de dislexia y estudiamos temas para ofrecer a nuestros alumnos soluciones en el aula de idiomas, así como materiales y apoyo al alumno.
Trabajé también dando clases de español privadas en esos años a adultos y la escuela en donde hice mis prácticas finales me contrató. Trabajé por seis meses y tuve que renunciar a mi trabajo, pues nos mudábamos a Rusia. Al mismo tiempo quedo embarazada de mis hijas y una nueva vida comenzaba en Rusia, estábamos entusiasmados de estudiar una nueva lengua.
Esto quiere decir que, desde mediados del 2009 no he vuelto al campo laboral pues me he dedicado por completo a criar a mis hijas, ver a mi familia y viajar por el mundo acompañando a mi esposo. Decisión que nos ha fortalecido mucho como familia y hemos apreciado de manera consciente lo que implica llegar a un nuevo país, aprender su idioma y cultura. Hemos atravesado y superado muchos choques culturales.
El año 2015 ha sido el año del cambio, veo a mis hijas grandes y cada vez más independientes. Ahora tengo más tiempo para mí, y así, felizmente y llena de energía comienzo esta nueva etapa en la que tengo la flexibilidad de dedicarme al máster diariamente por las mañanas al mismo tiempo que me encargo de mi hogar y por las tardes veo y estoy con mis hijas. Quiero invertir el tiempo en algo que me impulse y continue formando en mi carrera profesional.
La enseñanza de ELE/LE
Fuente: www3.gobiernodecanarias.org
La enseñanza de lenguas extranjeras es, desde mi punto de vista, el comienzo de un viaje, con nuestros alumnos, a un mundo desconocido para ellos. Un viaje en donde se exploran poco a poco diferentes destinos y en donde nosotros somos el guía. Durante ese recorrido desarrollaremos competencias y practicaremos habilidades. Paso a paso se irá estableciendo con el alumno y el grupo una relación abierta de comunicación, trabajo, práctica, debate, apoyo, orientación y dirección.
El profesor al comenzar a enseñar un idioma, consigue que sus alumnos abran una nueva puerta de comunicación en el momento en el que comienzan a soltarse hablando, escribiendo, entendiendo lo que escuchan y al comprender textos que leen en el nuevo idioma. Esto es justamente lo que deseo expresar con mi imagen previamente seleccionada. Aprender un nuevo idioma nos conecta mutuamente y constantemente de estas cuatro diferentes maneras, las cuales van entrelazadas. La enseñanza de estos lazos son lo que los profesores hacemos y practicamos en el aula de LE.
Las lenguas son un arte, saber apreciar una lengua no es una tarea fácil, ver su complejidad, lógica y perfección es una maravilla que pocos logran admirar. Es para mí fascinante ver que existen en el mundo personas que a lo largo de su vida aprenden a hablar hasta cinco o seis idiomas. Esa capacidad les da la libertad de asomarse a otras culturas, conocer el mundo, trabajar en lugares remotos y hacer amistades e intercambios culturales.
Desde mis perspectiva, me doy cuenta que la enseñanza de ELE o de LE se encuentra en una etapa de cambio, revolución y adaptación a estos tiempos de rápida comunicación gracias a la tecnología digital. Es decir, la forma tradicional de estudiar lenguas está complementándose con herramientas digitales que, desde hace seis años, que estoy fuera de la docencia, apenas comenzaba.
En el 2013, cuando al tomar clases de portugués por razones de expatriación a Brasil, la tradicional clase de idiomas dio un giro muy interesante. Se nos presentó algo que trajo una aire nuevo a lo clásico. El profesor nos invitó a descargar en nuestra Ipad, una aplicación para practicar lo aprendido y visto en el aula. Con ésta podíamos practicar ciertas habilidades lingüísticas tantas veces como quisiésemos, hacer pruebas y juegos. Recuerdo muy bien que la aplicación podía reproducir el vocabulario en voz alta con el acento portugués o el brasileño con voz de hombre o de mujer. Recursos que antes yo no podía ofrecerles a mis alumnos, era grandioso. Yo escuchaba una y otra vez las palabras para poder entender y tratar de conseguir pronunciar ciertas palabras con el sonido nasal que me costaba tanto trabajo conseguir. Experimentamos un avance significativo gracias a este apoyo digital y fue muy positivo.Por otro lado, la pizarra digital sé que mis hijas de seis años (!) las han comenzado a usar por primera vez en sus vidas este ciclo escolar.
Fuente: cepazahar.org
Durante ésta maestría, me encantaría aprender sobre el uso y posibilidades de la tecnología en el aula de ELE. Al tener estas herramientas hoy en día, los alumnos y profesores tienen más flexibilidad para explorar y practicar a su propia comodidad. Los programas le dan un aire fresco a lo tradicional.
El rol de los profesores y alumnos de ELE
Considero que los profesores de ELE estamos para instruir con pasión este idioma que amamos y conocemos. Estamos para compartir nuestros conocimientos con nuestros alumnos, que ellos puedan al final del camino cumplir los objetivos. Estamos para hablarles de la cultura que hay detrás de nuestro idioma, por qué decimos ciertas cosas, de qué se llevan a cabo ciertas tradiciones, cuáles son los antecedentes históricos de nuestra lengua. Estamos para compartir nuestras experiencias de vida, para contarle a nuestros alumnos cómo se vive en un país hispanohablante, cualquiera que sea al que pertenezcamos.
Estamos para guiarlos en sus fortalezas y debilidades a la hora de estudiar y formarlos con profesionalismo, ética y responsabilidad. Estamos para preparar nuestras clases a la medida de nuestros alumnos, corregirlos cuando las cosas no van bien, señalar las cosas que deben de hacerse de otra forma, que hay posibilidades de mejorar. Estamos para intentarlo una y otra vez, y quedarnos más tiempo con ellos si es necesario. También implica adaptarnos y marcar una diferencia con nuestros alumnos especiales para sacarlos adelante; estoy hablando de estudiantes con limitantes como la ceguera, la dislexia, síndromes como el Asperger o la hiperactividad, entre otros. Estamos para practicar con ellos lo aprendido, planear y llevar a cabo proyectos originales, como por ejemplo, viajar a un país latinoamericano, tener correspondencia o video conferencias con hispanohablantes, por sólo mencionar algunos.
La función de los alumnos por su parte es de abrirse, estar dispuestos a absorber, escuchar, tener disciplina de estudio, indagar, participar y dedicarle tiempo al aprendizaje. Ellos están para atreverse a poner en práctica lo adquirido, no temer a los errores y cumplir con lo que el profesor solicita de ellos. Intentar cambiar y pedir ayuda y apoyo cuando no hay progreso.
Fuente: www.pinterest.com
Mis retos, interrogantes, experiencias y carencias
Deseo reintegrarme a la vida laboral y de esta manera reubicarme en el aula de ELE, explorar y descubrir nuevos ámbitos antes no estudiados.
Esto implica, volver a dar clases, volver a reactivar mis conocimientos, sumergirme en las actualidades del aula de ELE, de la lengua, de las nuevas tendencias de enseñanza, ponerme en contacto con mis colegas, agrandar y reactivar mi red de contactos.
Otro reto, es comenzar a involucrarme en seminarios, conferencias, cursos, simposios y exposiciones que tengan que ver con el español y la enseñanza de lenguas extranjeras, investigar y conocer los métodos, editoriales y materiales actuales. Empaparme de las novedades en la educación del español dentro de ámbitos como la música, el arte o el cine.
Aspiro a descubrir cuáles han sido las transformaciones de la gramática, didáctica, fonética, métodos y materiales de ELE en los últimos años. Pretendo de igual manera, investigar sobre los últimos desarrollos en el ámbito tecnológico y de qué manera podemos usar las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC) como recursos de apoyo en nuestras clases de español.
En resumen, actualizarme para continuar aprendiendo y prepararme para regresar a estar frente a mis alumnos.
Durante mis años como maestra de español tuve experiencias positivas el tiempo en el que impartí clases privadas a adultos. En este tiempo profundicé en el progreso lingüístico de los alumnos. Ellos aprendían no solo de la lengua sino que también teníamos debates y lecturas sobre temas culturales, de actualidad e historia. Aprecié que los adultos aprendían por el gusto de hacerlo, por un amor e interés personal.
También disfruté el gran reto de dar clases a varios grupos de niños y adolescentes entre 11 y 15 años de edad en escuelas secundarias. Durante este tiempo llevamos a cabo, a pesar de los obstáculos, con mucho éxito y mucho aprendizaje positivo nuestro primer viaje a Salamanca, España. Durante una semana, nuestros alumnos pudieron aplicar lo aprendido en el aula.
Una experiencia positiva y muy similar fue llevar a cabo el proyecto “Taaldorp” o “Pueblo de los Idiomas” en donde los alumnos aplican sus conocimientos de lo aprendido en el aula de ELE en este pueblo artificial de forma lúdica.
Fue muy enriquecedor y me dejó una muy buena experiencia el haber trabajado con una gran colega holandesa, Emmy Gilhuys, quien, con toda la experiencia del mundo me ayudó a que juntas formáramos el equipo de español en la escuela en la que trabajaba. Juntas teníamos la libertad de decidir todo el programa para nuestros alumnos, planear el calendario, la didáctica, decidir el método que usaríamos, por primera vez comencé a crear exámenes, guías de estudio, proyectos con los alumnos, decorar nuestra aula por temporadas. Introducíamos en nuestra aula pintura, noticias, cultura, gastronomía, etc. Por primera vez, llevé a cabo juntas con los padres de familia, daba buenas o malas noticias, hablaba de los jóvenes con problemas académicos, etc. Aprendí a trabajar en equipo en un trabajo real.
Otra experiencia positiva que viví, fue la implementación del español como asignatura obligatoria a partir del primer año de secundaria. Por primera vez en Holanda se estaba colocando la materia de español en esta y muchas otras escuelas secundarias al nivel del inglés y francés, asignaturas ya obligatorias desde hace muchas generaciones atrás. Fue un gran logro para nuestra materia.
Algo que carezco en este mundo de la enseñanza es la experiencia en el aula, de años de práctica. Anhelo volver a las aulas, actualizarme y arrancar de nuevo.
Otro aspecto del que me he llegado a sentir poco confidente durante mi tiempo de maestra, fue llevar a cabo el rol de mentor con los adolescentes holandeses. Me di cuenta que estaba siendo una figura importante en la crianza de estos adolescentes y yo, en ese entonces con veintisiete años y con un antecedente cultural mexicano y más conservador, hacía que me sintiera muchas veces sin las agallas, ni las formas holandesas de corregir a los alumnos, ayudarlos en los temas emocionales o conflictivos y mantener la disciplina en el grupo. Al final lo hice pero me costó mucho trabajo. Esto es, sin duda alguna una parte esencial en el aula al impartir clases en la escuelas y en caso de regresar a una escuela debo prepararme ante esto y fortalecerme y enriquecerme con mis experiencias anteriores, las de mis compañeros, estudios y práctica.
Fuente: posteos.com
Objetivos y expectativas durante el máster
El objetivo principal es renovarme en el mundo de ELE, conocer los diferentes enfoques didácticos de la enseñanza del español como lengua extranjera y profundizar en el proceso de enseñanza- aprendizaje de lenguas.
Deseo descubrir, analizar y desarrollar materiales didácticos. Considero necesario investigar y poner en práctica las exigencias que conlleva el asumir diferentes responsabilidades como profesor y miembro de un equipo docente.
Tengo el interés de conocer el campo de creación de materiales y métodos de español como LE de diferentes editoriales.
Por último, poco a poco, regresar al mundo del trabajo, con la ayuda y el empuje de las prácticas.
¿Hacia dónde voy?
Me encantaría dirigirme hacia la creación de mi propia empresa, una escuela de idiomas. Mi idea es crear una escuela con un equipo de profesores de diferentes idiomas, pero principalmente de español, que se acomode al cliente. Es decir, que trabaje con adultos profesionales que necesitan aprender un idioma en específico ya sea por trabajo o por que se mudan a un nuevo país, dar apoyo a su pareja, a un equipo de trabajo, etc. Basándonos en las necesidades del cliente, se crea un programa preparatorio para aprender un nuevo idioma en donde también se cubren los aspectos socioculturales e históricos del país al que el cliente se enfoca.
No descarto la posibilidad de trabajar en el futuro con niños, también sueño crear una escuela que ofrezca clases de español para familias biculturales en donde uno de los padres sea hispanohablante y que por su ubicación geográfica, estos niños no aprendan español en la escuela.
Son ideas que me fascinan y que deseo desarrollar en su momento.
La aventura comienza.
Fuente: www.pinterest.com




