jueves, 10 de noviembre de 2016

ELE para italófonos (Practicum)

Mis prácticas docentes a alumnos con una lengua materna afín al español: dificultades, ventajas y similitudes

El 27 de septiembre de 2016 comencé mis prácticas docentes en el centro de idiomas ¡EPA! Español en Panamá, centro de idiomas acreditado por el Instituto Cervantes ubicado en el corazón de la ciudad de Panamá.

El grupo con en el que me correspondía llevar a cabo las prácticas inició pequeñito: dos alumnos italianos y una alumna brasileña, desafortunadamente la alumna brasileña nunca se presentó por fuertes síntomas de embarazo y el grupo se redujo a dos alumnos, un matrimonio italiano: Loredana (45 años) y Doménico (50 años) residen en Panamá por razones de trabajo, se mudaron hace tres meses y medio con sus dos hijas. Desean aprender a habar bien español para integrarse a la vida cotidiana panameña, comunicarse de manera oral y escrita con los residentes, ir de vacaciones y conocer el país, tener amigos locales, etc.

Las prácticas comenzaron con diez horas de observación, en donde lo primero que me llamó más la atención a lo largo de las clases, eran los comentarios de los alumnos al comparar su L2 con el español, las similitudes entre ambos idiomas que les ayudaban a progresar en las clases y temas, sus ventajas y algunas desventajas percibidas, así como su marcada acentuación, ritmo y entonación propia del italiano al pronunciar el español. Pude notar también algunas transferencias que los alumnos inconscientemente hacían de su L1 al español. Al reflexionar sobre esto, recordé que durante la asignatura de “Lengua española en contexto” estudiamos el fenómeno de la transferencia de L1 a L2, definido por Terrence Odlin como: “La influencia que resulta de las similitudes y diferencias entre la lengua meta y cualquier otra que se haya adquirido con anterioridad”, en este caso su L1. Esta frase tomaba sentido y me encantaba detenerme a escucharlos en sus producciones y percibirlo.

Fuente: La Muralla

La distancia tipológica entre el español y el italiano es corta por que me resultó interesante poder apreciar cómo ambas lenguas, interactuaban en el proceso de adquisición del español de ambos alumnos. Esta espléndida contemplación fue la que me inspiró a investigar sobre los rasgos, dificultades y ventajas más característicos de la enseñanza del español a hablantes de italiano. Al comentar este tema con mi tutora de prácticas, le comenté mi deseo de ponerme a leer sobre el tema y hacer una breve lista de puntos a tomar en cuenta para profesores de ELE a italófonos. Le prometí mandarle la información recopilada que quedará plasmada en esta muestra. 
Por lo tanto, el fin de esta muestra es reunir estas importantes características entre ambos idiomas para facilitar mi labor docente al tomarlas en cuenta, ayudar a mis alumnos dándoles retroalimentación que no solo surja a partir de las estructuras lingüísticas del español, sino que surja también a partir algunas características propias del italiano. Otro uso que le podré dar a esta será poder reconocer con mas facilidad el origen de algunos de sus errores (análisis de errores) y ayudarlos a modificarlos desde el inicio del proceso de adquisición del español para evitar fosilizaciones.

La transferencia es visible
La transferencia del italiano al español considero que es visible y positiva, siempre y cuando se reconozcan y enmarquen claramente sus grandes diferencias con el español. Observé que los alumnos:
ü  Mostraron más facilidad y rapidez al reconocer y reproducir sonidos en español.
ü  Presentan menos dificultades en aspectos sintácticos y morfológicos.
ü  Aprendieron con rapidez el léxico trabajado.
Todo esto al compararlo con mi única experiencia anterior que es con alumnos con L1 neerlandesa. En realidad noté una gran diferencia y otra dinámica que regía el aula a causa de esto.

La enseñanza del español a hablantes de italiano: rasgos contrastivos 



·       Fonología
Antes de mencionar las dificultades quisiera resaltar una ventaja para el alumno italófono no existen, ni en español ni en italiano, fonemas nasales como los existentes en francés o portugués, esta característica acerca y familiariza a ambas lenguas y los alumnos lo perciben desde sus primeros contactos con el español.
Las dificultades fonéticas están causadas por la interferencia interlingüística y por la asimilación de sonidos españoles a la pronunciación italiana.
El criterio de similitud fonética introducido por Flege (Fragapane, 2008), indica que un estudiante italófono se encontrará con:
1)     sonidos que existen en ambas lenguas,
2)     sonidos distintos que no encuentran equivalencia en italiano y
3)     sonidos parecidos paro no idénticos.
Arroyo Hernández (2009) explica que “el italiano, que aprovecha sistemáticamente la cantidad, utilizará para la articulación fónica una tensión mayor que el español, que no reconoce a la duración ni a la geminación un valor fonológico”. Por ejemplo, en italiano, todas las consonantes se pueden geminar o duplicar, en español solo la n como en innovador. Esta tensión articulatoria se caracteriza en los italófonos, por lo tanto, es importante hacer este contraste visible para nuestros alumnos y lo podemos trabajar en clase intentando reducirla.

En cuanto a los sonidos sin equivalencia en italiano, he podido observar e investigar en la bibliografía consultada, que es el punto con mayor dificultad, para ello el alumno debe aprender un nuevo gesto articulatorio, de lo contrario, tendrá dificultades en la comunicación (Poch Olivé, 1999: 73).
Cuando los sonidos son algo parecidos en ambos idiomas, no se producen problemas de comunicación, sin embargo, es difícil cambiar y perfeccionar este aspecto, si no se trabaja desde el comienzo, permaneciendo a la larga su tan marcado “acento extranjero”.

A continuación una tabla de Rubio Sánchez (2010) que resume los fonemas que presentan grandes diferencias entre ambos idiomas, se menciona su existencia o no y algunas características para que el profesor los tome en cuenta, puedan ser comentados, concientizados por parte del alumno y practicados en el aula.

Fonema
Italiano
Español
/θ/
fricativo interdental sordo
No existe.
Inexistente en el sur de España y algunos países hispanohablantes de Latinoamérica.
/x/
fricativo velar sordo
No existe.
Existente.
/b/
y sus alófonos [b] y [β]
Es oclusivo.
Cambia influenciado por los sonidos vecinos sobre este fonema (Frías Conde, 2001:9).
/v/
Es fricativo labiodental sonoro.
No existe, dependiendo del contexto que rodee al fonema, se usa la oclusiva bilabial sonora [b] o la fricativa bilabial sonora [β].
/d/
y sus alófonos [d] y [ð]
Existente.
Aparece en cuatro posiciones:
  • Inicial absoluta.
  • Después de pausa.
  • Después de consonante nasal.
  • Después de consonante lateral.
En algunas partes de Hispanoamérica, Andalucía e Islas Canarias el sonido no se pronuncia. En el centro y norte de España es fricativa interdental sorda, o sea, la pronunciación es más relajada que en italiano. 
/g/
y sus alófonos [g] y [ɣ]
Existente en todas las distribuciones.
Se usa solo en:
  • inicio absoluto,
  • después de pausa,
  • después de consonante nasal,
En el resto es fricativa velar sonora [ɣ].
/r/
la vibrante múltiple
Predomina la vibrante simple /ɾ/. Solo en el sur de Italia sí existe la vibrante múltiple /r/, por lo tanto, dependiendo del origen del aprendiente, éste tendrá más dificultad o no de adoptarla. 
Existente.

El ritmo y la entonación del italiano tienen un característico alargamiento vocálico diferente al español. Los estudiantes tienden a transferir esta característica a la interlengua, produciendo un alargamiento excesivo de las vocales. En clase podemos trabajar la reducción de la duración de las vocales y proporcionar diferentes ejemplos y ejercicios.

·       Léxico
Una manera en que podemos ayudar a nuestros alumnos es haciendo hincapié, reconociendo, separando y señalando las diferencias léxicas que presentan ambos idiomas. Para ello podemos preparar:
-     listas de los falsos amigos más comunes e importantes entre ambos idiomas (para evitar el uso de palabras reales en italiano con un significado diferente en español),
-     listas de palabras, verbos o expresiones que son casi iguales en ambas lenguas pero que su significado y uso solo coincide en ciertos casos. En clase podemos valernos de listas como la siguiente, para presentar el léxico de manera simultánea, aclarar términos, dar ejemplos de refuerzo, resolver dudas, etc.

verbo o palabra en español
verbo o palabra con el/la que se confunde en italiano
significado en español
guardar
guardare
mirar
aceite
aceto
vinagre
burro
burro
mantequilla
ver
bere
beber
largo
largo
ancho
contestar
contestare
poner en duda
salir
salire
subir
subir
subire
padecer

-     Listas de palabras o expresiones más usadas que no existen en uno de los dos idiomas, en ellas podemos hacer énfasis en los errores más frecuentes causados por rasgos de género y número, confusiones entre lexemas derivados de la misma raíz, barbarismos o préstamos, etc. 

Fuente: Visually


·       Morfología y gramática
De los problemas gramaticales más comunes que un alumno italófono puede llegar a presentar  podemos señalar las siguientes dificultades:

-     El uso de preposiciones por la gran capacidad del italiano para la construcción de preposiciones articuladas, siendo que en español ésta es muy limitada.
-     Uso de los demostrativos, en español es más simplificada su uso que en italiano.
-     Uso de adjetivos antes de los sustantivos. En italiano los adjetivos se pueden colocar antes o después del sustantivo como en español. Después del sustantivo se suelen colocar adjetivos que describen formas, estados, colores, entre otros. Por lo tanto, pueden presentarse construcciones como: Es la parte mejor de la ciudad. /La parte migliore della città.
-     La existencia de dos partículas pronominales en italiano (ne y ci) inexistentes en español, pueden presentar producciones por parte de nuestros alumnos como por ejemplo: Ne quiero tres litros de leche.
-     La confusión en el uso adecuado del verbo haber impersonal y tener en español por la existencia del verbo avere y tenere en italiano. Avere significa posesión y también funge como auxiliar. El verbo tenere, significa dominio material sobre algo o alguien y su uso es limitado.
-     Confusión entre los verbos copulativos ser y estar por la presencia de los verbos  essere y estare. En italiano se utiliza el verbo essere, para expresar ubicación, podemos detectar errores como por ejemplo: *Soy en Cádiz = Sono a Cadice. El verbo stare no se utiliza en italiano para expresar estados, como en español, en italiano, para ello se utiliza el verbo avere y essere.
-     Diferente uso del los verbos ir y venir. En italiano existen los verbos andare y venire, se usa venire cuando un interlucutor se acerca a otro. Por lo tanto nuestros alumnos pueden decir por ejemplo, *¡Ya vengo! en vez de ¡Ya voy!
-     En el uso del subjuntivo por diferencia de reglas gramaticales en italiano.

·    Formas verbales
-     El pretérito perfecto en italiano cambia de auxiliar, por ejemplo, usa essere como auxiliar de los intransitivos, reflexivos, etc. Ejemplo: Sono andato/-a. A causa de esto, podemos ver en nuestros alumnos producciones como: *Soy ido/-a.
-     En italiano, no existe la forma ir + infinitivo. El futuro en italiano es parecido al español y por lo tanto, es frecuente que confundan las primeras personas del singular y las terminen en –ò en lugar de –é. Ejemplo: *hableró en vez de hablaré o *ameró en vez de amaré.
-     Una ventaja para nuestros alumnos italianos es la existencia del pretérito imperfecto en su idioma que los ayuda a aplicar este tiempo con mayor rapidez y facilidad que otros alumnos  con L1 como el inglés, alemán, holandés, entre otras, que no lo poseen.

·       Sintaxis
Podemos resaltar en clase la construcción de algunos verbos de uso frecuente y la preposición que se requiere en español, señalando su diferente preposición en italiano. Por ejemplo:

Español
Italiano
entrar a
entrare in
pensar en
pensare a


Conclusión
Antes de esta experiencia docente tenía pocos recursos para abarcar el tema en el aula haciendo énfasis en las diferencias y similitudes entre el español y el italiano. Esta reflexión me ha ayudado a entrar en contacto con su fonología, características morfológicas, sintácticas, léxicas y gramaticales que antes solo suponía. Es esencial que como profesores de ELE profundicemos un poco en este tipo de características de la lengua materna de nuestros alumnos. El lingüista Moreno Cabrera habla acerca de esto, él menciona que al hacer conscientes estas diferencias podemos acercar a nuestros alumnos a comprender un poco más la lógica gramatical de la lengua que estudian. Moreno Cabrera nos recomienda en su artículo ¿Cómo puede ayudar la tipología lingüística a la didáctica e ELE? a leer su libro Moreno Cabrera 2010 sobre la enseñanza de español como LE desde la perspectiva de la comparación de la gramática del español con la del inglés, árabe, turco, chino, japonés, entre otros. Aquí presenta aspectos prácticos para nuestro trabajo como docentes. Menciona que al hablar con nuestros alumnos sobre estas diferencias tendremos una positiva diferencia en la experiencia de aprender una segunda lengua. Personalmente me interesa hacer este análisis cada vez que tenga  alumnos con una lengua materna que desconozca. En estos momentos mi familia y yo nos encontramos en una etapa de transición, tenemos en puerta una nueva expatriación por razones laborales de mi esposo y esta vez nos mudamos a Alemania, A finales de diciembre iniciaremos un nuevo periodo en Hamburgo. Tengo toda la intención de trabajar como profesora de ELE y esto significará tener alumnos con L1 alemana, entre otras. Por lo tanto, en su momento me dedicaré a hacer la recopilación de todas estas características antes descritas para tenerlas como herramienta adicional para mí y mis alumnos. Permitiéndoles así ver que al observar las diferencias y divergencias entre estos dos tipos de lenguas les pueden beneficiar en su proceso de adquisición del español.


Bibliografía
·       Herrera Jiménez, F. J. (2016): Lengua española en contexto. Módulo 2, Material didáctico del Máster de Formación de Profesores de Español como Lengua extranjera. Barcelona: UNIBA.
·       Rubio Sánchez, R. (2010): Fonética española para italófonos.
·       Tomaselli, D. (2010): Italiano y español: dos lenguas diferentes.
·       Matte Bon, F. (2004): Análisis de la lengua y enseñanza del español en italiano. redELE, núm. 0
·       Sánchez Iglesias, J. J. (2003): Errores, corrección y fosilización en la didáctica de lenguas afines: análisis de errores en la expresión escrita de estudiantes italianos de ELE.
·       Garro García J.L. (2002): Mi gramática italiana. Recuperado de www.migramatica.com/italiano/
·       Montesi, M. (2012): Lingüística contrastiva. Recuperado de http://www.cuadernoscervantes.com/lc_italiano.html
·       Vittoria Calvi, M. (1999): Aprendizaje de lenguas afines: español e italiano. redELE, núm. 1.


miércoles, 15 de junio de 2016

Apectos socioculturales


Introducción
En esta tercera muestra quiero plasmar los aprendizajes y nuevas perspectivas adquiridas a partir de dos lecturas llevadas a cabo en la asignatura de Aspectos Socioculturales con la profesora Lidia Usó y configurar pautas prácticas para uso directo y consciente en el aula de ELE. 
Las muestras son las siguientes: El enfoque intercultural en la enseñanza/aprendizaje de la LE. Hacia el desarrollo de la competencia intercultural, por Nora E. Valenti y La relevancia del enfoque intercultural en el aula de lengua extranjera, por Severina Álvarez.
En ambos artículos se habla de la importancia de la interculturalidad como parte indispensable en la enseñanza de lenguas. Se aclara su significado e impacto a nivel mundial y se resalta la responsabilidad que tenemos los profesores para incluirla en nuestros programas, para hacerla consciente en nuestros alumnos, para vivirla y enseñarla con el ejemplo de tolerancia, respeto y admiración por cada una de las culturas de nuestro planeta.

Somos diferentes, el encontrarnos nos enriquece.
Es irónico, pero justamente en esta materia en donde hemos hablado y reflexionado sobre la alteridad cultural, las barreras culturales, los malentendidos, prejuicios y conflictos culturales, es cuando en mi equipo de trabajo, nos hemos enfrentado ante este tipo de obstáculos al interactuar, organizarnos, debatir o sencillamente expresarnos. Personalmente trato de tomar todo como un aprendizaje, que me enriquece llenando de nuevas perspectivas y experiencias. En este máster felizmente tenemos la fortuna de cruzamos con compañeros y profesores de diversas nacionalidades que, por muy parecida(s) que pueda(n) ser la(s) cultura(s) a la nuestra, trae(n) diferencias en hacer, ser e interpretar y consigo, choques culturales, que pueden ser graciosos, pero no siempre, pues pueden llegar a ser ofensivos, confusos o vergonzosos.
Estas últimas cuatro semanas me han dejado llena de duras, pero buenas enseñanzas. Por ejemplo, me he dado cuenta que las interacciones sociales de un maestro, no sólo se limitan a la convivencia con futuros alumnos, se extienden al contacto e interacción con mis colegas y compañeros de trabajo. Al salir a trabajar, ahí en la realidad, malentendidos por razones culturales son muy probables, sobre todo en esta era de la globalización, cuando alumnos y colegas vienen de todos los rincones del globo y las distancias se acortan cada vez más. A partir de esto, me he preguntado, ¿qué actitud tomar? Considero que para conquistar una armonía intercultural hay que trabajarla a consciencia y dependerá mucho un cambio de actitud desde el profesor/ uno mismo hasta el alumno/ compañero de trabajo, un esfuerzo para superar conflictos y solucionarlos de la mejor manera para todos de manera pacífica, respetuosa, sensible y con tolerancia por el prójimo. Las peleas no van conmigo, permitámonos dialogar, hablando siempre podemos encontrar soluciones a nuestros conflictos culturales, como seres humanos con el mismo valor. Por esta razón es sensato ser flexible, estar abiertos y atentos ante el importante tema de la interculturalidad, que va de la mano de la enseñanza y aprendizaje de lenguas extranjeras. Así podremos tomar todas las oportunidades para enriquecer nuestro bagaje cultural y el de nuestros aprendices.


Pero, ¿qué significa el término interculturalidad?
Las definiciones que hemos leído en la asignatura para comprender este término son vastas, a continuación una selección propia de ellas. Algo interesante es que no se debe confundir con el término multiculturalidad, dicho término muchas veces se usa como si fueran sinónimos.
1.    “La interculturalidad, en definitiva, describe una relación entre culturas, es una actitud ante la vida, es un posicionamiento que intenta alejarse de los centrismos y dirigir sus “tentáculos” hacia afuera, es apertura, es diálogo y, también es creatividad.” (Corbett, 2003, p. 212).
2.   “Debe consistir en ir más allá de la comprensión periférica y superficial. Por eso favorece el conocimiento y el reconocimiento de lo que es distinto… ha de ser una práctica habitual en el aula de lenguas extranjeras.” (Iglesias, 2003, p. 24).
3.  “Capacidad de interactuar eficazmente con individuos de culturas que reconocemos como diferentes de la propia.” (Ghilherme, 2000, p.297).
4.    El MCER alude a una conciencia intercultural a partir del conocimiento entre el mundo de origen y el mundo de la comunidad objeto de estudio (similitudes y diferencias distintivas). Además, se refiere a las destrezas interculturales -al saber hacer intercultural-, la capacidad de relacionar entre sí la cultura de origen y la cultura extranjera; la sensibilidad cultural y la capacidad de identificar y utilizar una variedad de estrategias para establecer el contacto con personas de otras culturas, de cumplir el papel de intermediario cultural entre la cultura propia y la cultura extranjera y de abordar con eficiencia los malentendidos interculturales y las situaciones conflictivas; de superar relaciones estereotipadas.
5.    La Campaña Europea de la Juventud: “Todos Iguales, todos diferentes” explica que en las sociedades interculturales hay culturas diferentes, grupos nacionales, etc. que viven en el mismo territorio, tienen relaciones abiertas de interacción, intercambio y reconocimiento recíproco de sus propios y respectivos valores y modos de vida. Es entonces cuando se habla de un proceso de tolerancia activa y del mantenimiento de relaciones justas donde cada uno tiene la misma importancia, donde no hay personas superiores o inferiores, mejores o peores.

Apostar por la interculturalidad y llevarla al aula
Ha sido muy interesante leer que en estos artículos, por parte de los autores se señala un horizonte abierto al cambio en la didáctica de la enseñanza de lenguas extranjeras, en el artículo de S. Álvarez, se reconoce, por ejemplo, el potencial del Internet para aprender la lengua meta en contextos genuinos con materiales motivadores y específicos para los fines e intereses de los estudiantes que van mano a mano de la competencia intercultural. Álvarez explica que en los últimos años se han desarrollado dispositivos interculturales, estos son proyectos lingüísticos para practicar la interculturalidad. A partir de estos, se comparten en el artículo trece parámetros que se han desarrollado y que deseo añadir en ésta muestra como una lista práctica para mi propio desenvolvimiento en relación a este tema en el aula.

   Promover actitudes, conductas y cambios sociales positivos mediante la enseñanza-aprendizaje de valores, habilidades, actitudes, conocimientos de la nueva lengua-cultura.
   Facilitar el mantenimiento de la identidad y las características culturales.
   Trabajar en un contexto no excluyente. Eliminar la jerarquización: las dos culturas en un mismo plano.
   Descubrir que un conocimiento tiene el mismo valor que el otro.
   Adquirir un punto de vista propio.
   Favorecer el conocimiento del otro y modificar los prejuicios sobre los distintos grupos culturales.
   Conocer mejor su propia cultura.
   Promover el enfoque holístico e inclusivo.
   Crear un espacio común de convivencia.
   Eliminar el etnocentrismo: favorecer la comprensión.
   Modificar estereotipos.
   Crear una relación de empatía: ser capaz de compartir emociones.
   Propiciar una toma de conciencia sobre la necesidad de un mundo más justo.

Aunado a esto, a continuación una tabla con “ventanas” que he reunido de L. Alarcón y E. Barros, 2008, que proponen y comparten para llevarse al aula de ELE con el fin de desarrollar las habilidades interculturales del alumno, acercarnos a ella al trabajar la cultura meta y por lo tanto tratar aspectos que componen la lista anterior.

Realidad exterior
Cultura con mayúsculas
Cultura simbólica
Cultura diaria
Medios de comunicación
Pintura
Fiestas populares
Comportamiento
Comida
Escultura, arquitectura
Jerarquía social
La cortesía
Transporte
Música
Familia
Dar obsequios, saludos, despedidas
Ocio
Danza
Instituciones
Quedar con alguien
Geografía, etc.
Literatura
Gestos
Pagar entre amigos
La relación con el tiempo
Poesía
Expresiones, etc.
Las costumbres
La apariencia física
Cine, televisión

Las supersticiones

Ciencias

Las invitaciones, etc.


Como podemos observar, estos tópicos son aspectos que componen, se tratan y trabajan en muchos de los métodos más modernos del aprendizaje de ELE. Podemos explotarlos y desarrollarlos basándonos en nuestro conocimiento del mundo, intereses, necesidades, etc. pues son flexibles de adaptarse a los menesteres de nuestros aprendientes. El idioma español, al ser hablado en tantos países nos proporciona una fuente interminable de conocimientos a descubrir en cuanto a estos temas. En mi caso, como mexicana viviendo en Panamá, día a día descubro lo diferentes que somos y aprendo de ello, por ejemplo, hace unos días, el vendedor de verdura, al pagarle, me preguntó que si tenía un cuara, yo sin entender, me explicó que un cuara, son veinticinco centavos de dólar. Me pareció fascinante, entré a Internet y descubrí que es una palabra de esta región, que proviene de la palabra en inglés “quarter”. El pueblo panameño comparte una profunda historia con E.E.U.U. y con este tipo de palabras se ve claramente reflejada. En la práctica docente, necesitamos poder explicar este tipos de aspectos culturales que hacen a los nativos de cada país hispanohablante únicos, que enriquecen a nuestros alumnos y nos permiten respetar y valorar la variedad de culturas a nuestro al rededor.

Conclusión
La interculturalidad en el aula es un proceso de interacción social, aprender una nueva lengua  pone a nuestros alumnos automáticamente en contacto con una nueva cultura. De esta manera ellos podrán apreciar y compartir sus propios orígenes, no perder su identidad y desarrollar una perspectiva de la alteridad como algo que lo hará receptor, lo hará rico, más completo en su formación de lenguas, habilitándolo para reconocer, cambiar y tratar de eliminar estereotipos, dominación cultural, actitudes etnocéntricas, etc., practicando una actitud de tolerancia. Será para mi todo un placer y logro ver que mis alumnos hacen suya la interculturalidad, ver que poco a poco aceptan, asimilan y comprenden el modo de ser, hacer y pensar de la otra cultura en las varias situaciones interculturales con las que se enfrenten. Finalmente, deseo poder dejar en ellos el mensaje de que la(s) otra(s) cultura(s) no son raras, excéntricas, exageradas o extrañas, sino que simplemente son DIFERENTES, encantadoras, únicas y llenas de valor.



Referencias

Valenti, N. (2004). ¿Visión intercultural, multicultural, etnocéntrica?
Algunas reflexiones sobre la formación del mediador en el aula de ELE.

Álvarez, S. (2010). La importancia del enfoque intercultural en aula de lengua extranjera.

Alarcón, L., E. Barros (2008) La interculturalidad en la enseñanza de ELE.